Atribución – No comercial
Otro tipo de factores que inciden en la decisión de abondar los estudios son los
familiares, los cuales hacen referencia al conjunto de deberes y tareas que una persona asume
en el ámbito familiar. Los cuales pueden incluir el cuidado y la atención de miembros de la
familia, como hijos, cónyuges, padres o cualquier otro familiar dependiente. Además del
cuidado físico, las responsabilidades familiares también pueden abarcar aspectos emocionales,
financieros y organizativos, como la gestión del hogar y la toma de decisiones relacionadas
con la familia (Gómez & Jiménez, 2015). Estos datos son similares a lo planteado por Miffin
(2019), quien sostiene en su estudio que el 50% de las deserciones realizadas por estudiantes
universitarios fueron por factores familiares, ya que muchos de los casos estan relacionados a
la maternidad.
Dentro de los factores personales pueden presentarse aspectos como problemas de
salud, los cuales se refieren a condiciones, trastornos o alteraciones en el estado físico, mental
o social de una persona que afectan negativamente su bienestar y funcionamiento normal.
Estos problemas pueden manifestarse en diversas formas, incluyendo enfermedades agudas o
crónicas, lesiones, trastornos mentales, discapacidades físicas, entre otros (Gómez R. , 2018).
Así también, pueden hallarse factores institucionales, los cuales hacen referencia a
elementos y características que influyen en el funcionamiento, la estructura y la cultura de una
organización o institución. Estos factores pueden abarcar una variedad de dimensiones,
incluyendo políticas, prácticas, normas, recursos, liderazgo, estructura organizativa y clima
laboral dentro de una institución (Montero , Villalobos, & Valverde, 2007). Además, de los
factores vocacionales, los cuales pueden ser entendidos como la carencia o insuficiencia de
dirección, asesoramiento y guía en el ámbito educativo. Este término describe la situación en
la que los estudiantes, tanto en niveles escolares como universitarios, no cuentan con el apoyo
necesario para tomar decisiones informadas sobre su trayectoria educativa (Gómez E. , 2021).
Conforme González & Arismendi (2018), la investigación sobre la deserción
universitaria entre estudiantes de postgrado, destaca la importancia de examinar la relación
entre los desafíos académicos y la continuidad en programas de educación superior. Baños
(2020) complementa este enfoque al afirmar que los desafíos académicos, como la carga
académica y el nivel de exigencia, están intrínsecamente entrelazados, abarcando la
complejidad de cursos, el volumen de trabajo y la presión temporal. Esta complejidad puede
dificultar la gestión del tiempo y el equilibrio entre responsabilidades académicas y personales.
Esto concuerda con lo presentado por Coppari, Bagnoli, & Maidana (2019), ya que sostienen