mediante las prácticas agroecológicas se consolidan las bases de un sistema turístico más
funcional mediante la utilización de los recursos naturales de una manera más eficiente.
En la actualidad, Venezuela está implementando nuevas estrategias para fomentar
el turismo desde una perspectiva integral, involucrando a diversos actores como
comunidades, instituciones, empresas y organizaciones sociales. El diagnóstico turístico,
como lo señala Guevara (2022), “es un proceso integral que va más allá de una simple
evaluación. Implica una participación activa de toda la comunidad, desde los actores
turísticos formales (empresas, gobierno) hasta la población local” (p. 35). Este análisis
profundo busca no solo identificar los componentes del sistema turístico, sino también
comprender las dinámicas y relaciones entre ellos.
Ahora bien, el sistema turístico fomenta una visión amplia de las comunidades,
mediante una revisión de la situación actual del territorio, permitiendo identificar
fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas (FODA) y, en consecuencia, diseñar
estrategias de desarrollo turístico más efectivas y sostenibles. Para potenciar el turismo
agroecológico, es indispensable involucrar a las comunidades locales en todos los niveles
del sistema turístico. Como señala Beni (1998), el hace hincapié que “es un sistema
complejo donde cada elemento recursos naturales, empresas, comunidades y visitantes,
desempeña un papel crucial” (p. 25). Al fortalecer las relaciones ambientales, optimizar
las operaciones turísticas y consolidar la infraestructura, estamos contribuyendo a crear
un sistema más sostenible y equitativo, donde las comunidades locales puedan
beneficiarse de manera directa del turismo.
Por otra parte, las comunidades del estado Barinas han demostrado que el turismo
agroecológico es una estrategia eficaz para impulsar el desarrollo local y proteger el
medio ambiente. La comunidad el Toro ubicada en el Municipio Pedraza, se presenta
como un destino turístico con un potencial inigualable. La conjunción de sus riquezas
naturales, como el Parque Nacional Sierra Nevada, y su patrimonio cultural, representado
por los enigmáticos petroglifos, crea una experiencia única para los visitantes. A esto se
suma la calidez de su comunidad, arraigada en tradiciones agrícolas y ganaderas, que
aporta un toque auténtico y acogedor.
Sin embargo, para aprovechar al máximo este potencial turístico, es necesario
implementar estrategias que prioricen la sostenibilidad ambiental y la participación
comunitaria. Por tal razón, se busca responder la interrogante ¿Cómo elaborar un plan