vertiginosamente en todo el mundo mediante la inserción de los ordenadores en las oficinas.
Herramientas de comunicación: para impartir las clases y para ciertas actividades
individuales y grupales (chat, videoconferencias, foro de debate…). Permiten un intercambio
fluido entre los alumnos y el docente. Tal como lo describe, Calanchez y Chavez, (2022),
“Para los docentes, la tecnología educativa permite personalizar el aprendizaje y
puede ayudarles a alcanzar nuevos umbrales, consiguiendo, por ejemplo, datos del
alumnado en tiempo real, información transversal, contenido, aplicaciones, entre
otros. También permite la creación de entornos de aprendizaje híbridos y el uso
de herramientas digitales para evaluaciones formativas y sumativas,
proporcionando así a las clases nuevos modelos de aprendizaje y enseñanza”
(p.189)
Google drive, que ofrecen distintos servicios en la nube para subir materiales y tenerlos
accesibles desde cualquier lugar, permite el trabajo colaborativo entre pares y el docente, para
que, de manera instantánea desde un móvil, se puede trabajar desde el lugar o sitio en que uno
se encuentre; minimiza limitaciones geográficas y temporales, tal como lo necesitábamos en
época de pandemia. Investigaciones realizadas en la Universidad Autónoma de Querétaro,
México, por Molinero y Chávez, (2020), han encontrado que el 68,30 %, de los docentes
investigados demostraron utilizar el google drive, mediante documentos creados y compartidos
con colegas docentes y estudiantes en este espacio virtual. En cuanto al uso de las redes
sociales, las más sobresalientes son Facebook (65,20 %), YouTube e Instagram. (Calanchez
Urribarri & Chávez Vera, 2022).
Un estudio de tipo revisión sistemática de literatura científica 2020 al 2021, sobre la
tutoría estudiantil universitaria virtual en tiempos de pandemia realizado por Cabrera y
Valladolid (2022) permite sistematizar algunos hallazgos más representativos respecto al uso
del Aula Moodle en el ámbito universitario:
Investigaciones hechas por Tejedor, (2020), en España, Italia y Ecuador revelan que los
docentes deben demostrar no solo el contenido de la asignatura, sino también sus conocimientos
técnicos y pedagógicos digitales. Los profesores deben ser capaces de innovar, reflexionar y
transformar, postura aseverada por los mismos docentes durante las entrevistas.
Otro estudio realizado en Guatemala, por Velásquez, (2020), reveló que las aulas
virtuales requieren de una preparación y formación previa para impartir cursos de forma